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Los 3 beneficios de la formación continúa

Mar 30, 2017
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El aprendizaje es bueno para la salud, el bolsillo y las relaciones sociales.

Según algunos estudios, los profesionales cada vez se forman con mayor continuidad. Esto supone una elevación de la media de edad en las personas que se encuentran cursando un curso, máster o titulación universitaria. En este sentido, los beneficios que se buscan obtener se han ampliado más allá de implicaciones económicas o apertura de oportunidades laborales. Ahora, una investigación revela que estudiar también mejora la salud.

En un artículo publicado por HBR, se vincula la mejora de la salud, la economía y las relaciones sociales con la formación continua y revela que, a medida que se envejece, el aprendizaje pasa a una dimensión más elevada de la que, a priori, lleva a una persona joven a estudiar.

La obtención de un título pasa a un segundo plano para comenzar a centrar los objetivos de la formación continua en la ampliación de nuestra red de contactos, la reactivación de la motivación laboral, el acceso a nuevos sectores laborales o la interacción social.

No obstante, según una investigación llevada a cabo en 2015 por Christopher Tamborini, ChangHwan Kim, y Arthur Sakamoto, las inversiones en educación siguen siendo un imperativo económico. El aumento de la capacidad económica representa un porcentaje elevado en los motivos que intervienen en la toma de decisión de las personas que emprenden un nuevo camino en términos formativos.

No obstante, en los últimos años y tal y como detalla el diario The Economist, ha aumentado el número de profesionales que inician un curso o se inscriben en una titulación con motivo de la alta preocupación que despierta en algunos sectores el avance de la tecnología en el ámbito productivo y manual. “Ante el poder destructivo de la automatización, el número de puestos de trabajo que requieren conocimientos especializados es cada vez mayor y exige que los trabajadores se centren en el dominio de las nuevas tecnologías y habilidades”.

Esta elevada preocupación de los trabajadores encuentra su reflejo en datos como los presentados por CBRE en 2014, que situaba en un 50% el número de empleos que habrán desaparecido para 2025 debido a la innovación tecnológica.

Por otro lado, un nuevo beneficio se ha sumado a la formación continua: la salud. Según un informe de la revista Neurology, el aprendizaje puede reducir drásticamente los niveles de estrés, retrasar los síntomas del Alzheimer y mejorar, en términos generales, la calidad de vida de las personas.

Otras investigaciones indican que aprender a tocar un nuevo instrumento puede compensar el deterioro cognitivo y el aprendizaje de nuevas habilidades, en edad avanzada, se asocia con una mejora de la memoria. De hecho, los investigadores David Cutler y Adriana Lleras-Muney señalaron en 2006 una correlación entre la longevidad y la educación. “Los mejor educados tienen comportamientos más saludables a largo plazo”. Su investigación sugiere que un año de educación formal, puede sumar más de la mitad de un año de duración de la vida de una persona

http://www.equiposytalento.com/noticias/2017/02/10/los-3-beneficios-de-la-formacion-continua